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viernes, 18 de marzo de 2011

El Efecto Actitud

Al hilo del post anterior, me comentaron al salir que la exposición que había generado mayor entusiasmo (valga la redundancia) fue la denominada “Gestión del entusiasmo” impartida por Víctor Küpers.
He tenido ocasión de leer su libro, publicado por la Editorial Viena, “El efecto actitud”, dónde, en un estilo muy ameno, viene a desarrollar la ecuación que define la valía del individuo como la suma de C+H multiplicado por A, dónde C serían los conocimientos del individuo, H sus habilidades, experiencia y A su actitud. El incide en que mientras los dos primeros suman, la actitud multiplica, sirviendo de elemento claramente diferenciador entre individuos de un mismo nivel técnico.
Aquí os dejo un vídeo de la parte final de una charla impartida a ejecutivos de Banca. No tiene desperdicio.

jueves, 17 de marzo de 2011

Foro Asesores Wolters Kluwer


Tuve la oportunidad, el pasado Jueves 10, de asistir al foro de Asesores organizado por Wolters Kluwer en el Palacio de Congresos de Barcelona.
Buena organización, algunos ponentes destacados, buena puesta en escena, magnificas viandas en el ágape, pero, como suele suceder en este tipo de eventos, se echó de menos el contacto con la realidad.
Bien es cierto que en fondo estamos totalmente de acuerdo en que lo deseable seria qué......, mas no es menos cierto que el problema de la empresa actual, máxime en el ámbito de la Pyme, no está en discernir si la generación que viene tiene que ser disuadida con proyectos motivantes e ilusionantes que le induzcan a decidirse por nuestra empresa y no por la competencia, ni en llegar a la conclusión que el facebook y el twitter son los nuevos buques insignia del marketing actual.
Los problemas son otros y los pequeños empresarios que aglutinan más del 90% del mercado laboral total, no parecen muy dispuestos a centrar sus esfuerzos en la conciliación laboral, la igualdad de oportunidades y las retribuciones emocionales.
Personalmente estoy, y predico con el ejemplo, en la linea diseñada por los ponentes, pero esos dogmas de fé deben ser entendidos primero y luego digeridos, no sólo por la clase empresarial, sino también por los propios trabajadores.
Me quedo con la frase del moderador de la mesa de debate sobre la reforma de las pensiones cuando concluyó aseverando: " Llevamos una hora discutiendo sobre algo que no existe" ( en relación al anteproyecto de Ley de Reforma de las Pensiones).